Opinión

Manuel Vilariño: Premio Nacional de Fotografía

El Ministerio de Cultura ha hecho público un año más el fallo del jurado del Premio Nacional de Fotografía, otorgándoselo al “fotógrafo” y poeta gallego Manuel Vilariño (La Coruña, 1952). Dotado con 30.000 euros, este premio constituye un reconocimiento a la trayectoria profesional de Vilariño, demostrando por tercer año consecutivo que en España somos muy modernos y alternativos.

Buff, no puedo, lo he intentado pero no puedo escribir una noticia con esto. Los tres últimos Premios Nacionales de Fotografía son de chiste, y si no, opinad vosotros mismos:

Vale, parece que definitivamente la movida madrileña vuelve a estar de moda, así que nada, todos a hacer fotos de bichos muertos y retratos cutres por las mañanas mientras nos apuntamos por la tarde a un curso intensivo en el que nos enseñen a soltar majaderías propias de un ”artista periférico” como que nuestra obra tiene “un intenso sentido poético y filosófico” o que es “profundamente espiritual y tiene que ver con la poesía del conocimiento”. Y la mejor para el final, repetidla la próxima vez que estéis entre un grupo de críticos y seréis catapultados hasta lo más alto de los premios nacionales: ”Trabajo con la poesía y la fotografía, con el vuelo de las imágenes. Para mí ser y ver es todo la misma cosa, pero, fundamentalmente, mi trabajo es fotográfico, aunque el territorio de lo imaginario es indivisible”. Toma castaña.

Publicado el Miércoles, 21 Noviembre, 2007 - 23:04 en ,

El lado oscuro de Flickr (y compañía)

Cada día que pasa almacenamos más y más contenidos en Internet gracias en gran medida a la popularización de servicios como Youtube o Flickr entre otros muchos. Las ventajas son grandes: acceso inmediato, movilidad, una extensa comunidad… pero también existe una oscura sombra que en ocasiones ignoramos.

Lara Jade es una chica de 17 años que se hizo este estupendo autoretrato cuando apenas cumplía 14 y lo publicó en DeviantART y que ahora salta a la fama por el poco deseable motivo de aparecer como portada de un DVD pornográfico sin su permiso o aprobación.

Podéis leer la historia completa aquí (en inglés), pero al final todo se reduce a algo muy sencillo: no importa cuantas marcas de agua pongas, no importa lo mucho que especifiques la licencia de uso de tus imágenes y, por supuesto, no importa la edad, sexo o nacionalidad que tengas. Desde el mismo momento que subes una imagen a la red tienes que ser plenamente consciente de a lo que te expones. En esta ocasión la cosa probablemente terminará con una compensación económica por daños morales pero, ¿cuantas Lara Jade hay por ahí que no se han descubierto en un DVD, revista o publicidad?

(Vía Thomas Hawk’s Digital Connect)

Publicado el Martes, 5 Junio, 2007 - 10:45 en , ,

Concurso de Foto-reportaje Arco’07: Lo que hay que ver

Hoy da comienzo una nueva edición de la Feria Internacional de ARte COntemporáneo de Madrid, ARCO, algo que no tendría mayor trascendencia para mi de no ser por la noticia que me pasó Juan Carlos hace algún tiempo sobre el III Concurso de Foto Reportaje ARCO ‘07.

Lo curioso del asunto es que de concurso ha tenido poco, ya que tras leer las bases con un mínimo de detenimiento salta a la vista que eso tiene otro nombre: selección de personal.

El verdadero objetivo de este concurso de caracter anónimo no ha sido otro que seleccionar a cinco fotógrafos para que, a cambio de 1.500 euros netos, cumplan una jornada de trabajo de mañana y tarde (hasta última hora de la tarde en el caso de que te toque cubrir reportaje social y foto-periodismo) durante los seis días de duración de la Feria. Tu pones todo el equipo y ellos te facilitan los CDs y DVDs que necesites para entregar las más de 300 fotografías perfectamente identificadas y documentadas en formato TIFF y JPG que exigen. El alojamiento y transporte corren de tu cuenta y olvídate del pluriempleo; el fotógrafo trabajará en exclusiva para ARCO / IFEMA, no pudiendo comercializar las imágenes obtenidas y transfiriéndo todos los derechos de las mismas.

En fin, un “concurso” solo recomendable a fotógrafos en paro que residan en Madrid. ¿Por qué no llamarán a las cosas por su nombre?

¡Grácias Juan Carlos! (Vía CanalFotográfico)

Publicado el Jueves, 15 Febrero, 2007 - 09:51 en , ,

Manuales, manuales, manuales...

Aunque me habría gustado hablaros de este asunto antes, quería abordarlo con suficiente calma como para convertirlo en una opinión y no una mera noticia. Sergio de la Torre recibió el mes pasado un correo electrónico de la Asociación Española de Importadores de Material Fotográfico y Óptico en la que se le instaba a cesar la divulgación de los manuales de cámaras fotográficas que hasta este momento estaban disponibles en su web, por violar derechos de propiedad industrial de sus respectivos poseedores.

La respuesta evidente y lógica de Sergio fue el cierre de esta sección de su web a la que más de uno habíamos echado mano alguna vez. Una lástima, o tal vez dos:

  1. Que la iniciativa altruista de una persona sea recompensada de esta manera.
  2. Que las compañías se preocupen tanto por la violación de derechos que al parecer supone la descarga de versiones electrónicas de sus manuales sin pasar por mil trabas (búsquedas y formularios en otros idiomas en el mejor de los casos), y nada por esa gente que, habiendo gastado su dinero en el producto en sí, por el motivo que sea necesiten una nueva copia de su manual.

Eso sí, abría que afinar la puntería a la hora de lanzar piedras ya que me huelo que todo el problema (que surge de una carencia por parte de las compañías), tiene más que ver con los distribuidores de cada país que con el fabricante en sí. Es muy fácil: a cualquier compañía le da igual como se repartan por el mundo las ventas de sus cámaras; lo importante para ellas es la cifra total. En cambio, el distribuidor para España luchará con todas sus armas para que a nadie se le pase por la cabeza comprar su misma cámara en el país vecino en busca de mejores precios, servicio o disponibilidad.

¿Qué pensáis vosotros?

Publicado el Martes, 26 Diciembre, 2006 - 11:29 en ,

Carlos Ormazabal o como no vender la moto

Atrevidas palabras las de Carlos Ormazabal en esta entrevista de Quesabesde donde entre otras cosas, reta a Olympus, Canon y Sony a lanzar una cámara que compita en precio con la nueva D40, acusa a los sistemas de limpieza de ser meras herramienta de marketing, escupe a la cara de Olympus y pasa de las quejas de los nikonistas que se ven obligados a largas esperas para hacerse con determinadas ópticas de la compañía.

El director de la división digital de Finicon (Nikon España) siempre me ha parecido un tipo más o menos sensato, pero creo que las constantes críticas a su servicio técnico que tiene que escuchar cada vez que organiza el más mínimo acto empiezan a pasarle factura:

  1. Teniendo en cuenta la posición de Nikon en el mercado y su absoluta dependencia de la materia prima de Sony (fabricante de sus sensores) creo que precisamente, empresas como Canon o Sony son quienes más facil lo tienen para lanzar cámaras de bajo coste. Por poner una simple prueba de ello, la Canon 350D (mejor cámara réflex digital de consumo según la TIPA) tiene un precio de 669 € frente a los 678 € de la Nikon D40… es decir, mejor precio con unas características muy superiores (8 megapíxeles en vez de 6 -a las puertas de 2007-, compatible al 100% con todas las ópticas su fabricante, ISO 100 de base en lugar de 200…)
  2. Respecto al tema de los sistemas que limpieza del sensor, reconozco que no puede ser el factor más determinante a la hora de adquirir una nueva cámara, pero tampoco debería serlo el tener una pantalla LCD mayor y lo es. El cliente manda y si lo que quieren son sistemas de limpieza y pantallas de 5 pulgadas… ¿qué importa mientras no se descuiden el resto de aspectos importantes de verdad? Además, si el sistema de limpieza reduce la frecuencia con la que tenemos que acudir al servicio técnico, ¿no serán precisamente los usuarios de Nikon quienes más valoren esta prestación?
  3. Y al fin las frases que me empujaron a escribir esta entrada con un tono más incendiario del habitual: ”Nosotros tenemos un problema. La mayoría de las marcas tienen uno o dos puntos fuertes y en ellos centran su propaganda, pero a Nikon le cuesta centrarse. Podemos presumir de tener unas buenísimas ópticas, de tener el mejor sistema de medición del mercado… de muchas otras cosas, y por eso es difícil centrarse sólo en un punto. (…) Ópticas rápidas, segmento profesional, flashes inalámbricos… ¿Quién excepto Nikon puede ofrecer eso?”. Vamos a ver… ¿de verdad me estás diciendo que el problema de Nikon es que es tan perfecta y maravillosa que no sabe como vender sus cámaras? No puede ser, los de Quesabesde te tienen manía y transcriben cosas que no has podido decir. Sinceramente, creo que si esa actitud de ir de sobrados por la vida está presente también en la central japonesa, es que aún no han aprendido la lección de humildad que tendrían que haber escrito a fuego en las paredes de sus oficinas cuando un fabricante de fotocopiadoras (así los llamábais) os barrieron años atrás. Por favor, tomad un poco de aire, escuchad a vuestros clientes, mirad lo que hace la competencia, y empezad a actuar en consecuencia.

Nota para posibles nikonistas ofendidos: Por favor, no empiecen a tirar botellas (no lo hagan por mi, háganlo por el medio ambiente)… mi equipo es Canon, si, pero no soy de los que se casan con nadie. La competencia es el mejor mecanismo que tenemos los usuarios para salir beneficiados por la guerra de marcas y personas como Ormazabal tendrían que dedicarse a recoger el feedback de sus clientes y luchar por que sean escuchados. Si mañana Nikon revoluciona el mercado TODOS saldremos beneficiados, yo incluido.

Publicado el Domingo, 3 Diciembre, 2006 - 14:31 en

Siete razones

dZoom ha publicado dos artículos opuestos entre sí en los que exponen 7 razones por las que no deberías comprar una réflex digital y otras 7 por las que sí que paso a resumiros:

 Razones para NO comprar una réflex

  1. La mejor cámara es la que llevas encima, o más bien, la que puedes llevar siempre encima.
  2. Si vas a usar el modo automático, una compacta es la mejor opción.
  3. La cámara no hace la foto: es el fotógrafo el que la hace. Todo lo demás, son campañas de marketing.
  4. No pagues por funcionalidades que no vas a usar
  5. Exigen mayor cuidado
  6. La mejor cámara es la que se ajusta a tus necesidades y a tu bolsillo. Paga sólo por las funcionalidades que vas a usar.
  7. Y por último… ¿qué es lo que necesito que haga mi próxima cámara digital que no pueda hacer una buenas compacta?

 Razones para COMPRAR una réflex

  1. Sensores de calidad superior que en colaboración de una óptica razonable producen imágenes de mayor calidad.
  2. Óptica. El factor con el que ninguna compacta podrá competir jamás por motivos evidentes.
  3. Mayor control. Esto es una réflex, es una máquina para hacer fotografía como nosotros queremos, no como el fabricante cree que queremos.
  4. Menor ruido. Mayor tamaño de sensor implica mejores niveles de ruido incluso a altas sensibilidades.
  5. Latencia casi cero y arranque inmediato. Algo común en las réflex digitales pero casi inexistente en las compactas: enciendes, disparas y ya tienes la foto. No hay pausas entre un paso y otro, ni retardos entre el instante en que se dispara y el momento en que realmente se toma la foto.
  6. Ergonomía. Su tamaño las hace más cómodas de sujetar (aunque no de transportar).
  7. Precio. Mirad los precios de antes y comparadlos con los de ahora.

¿Qué vais a hacer estas navidades?

Publicado el Jueves, 9 Noviembre, 2006 - 10:03 en

Fraude fotográfico en el Líbano

Al hilo de la noticia sobre las fotos manipuladas de Reuters encontramos ahora este vídeo: Photo Fraud in Lebanon, en el que se trata (en perfecto inglés, lástima) todo el asunto mostrando otro tipo de retoques, el de las fotografías sospechosas de montaje o manipulación por parte del propio fotógrafo que las realiza.

Entiendo que existen posibilidades de que un maniquí permanezca de pié en mitad de un paraje desolado por las bombas aunque incluya un traje de novia de blanco inmaculado, pero es evidente que esta foto (de incuestionable fuerza gráfica) puede lanzar dudas sobre su veracidad. Lo mismo ocurre con las clásicas escenas de horror en la guerra (mujeres llorando, civiles abatidos…) cuando algunos de sus protagonistas aparecen una y otra vez en distintas escenas como si incluso en esas circunstancias hubiese personas habidas de protagonismo (o de llevarse algo a cambio de participar en un sentido posado).

La guerra es algo horrible, y los conflictos que todos los días aparecen en nuestras pantallas me dejan alucinado ante la indiferencia que causa en los gobiernos, sin embargo, no puedo evitar preguntarme si no estamos forzando demasiado la máquina… si no es un error buscar el reconocimiento y el prestigio (o solo el dinero) a través del sufrimiento de los demás ante la cámara.

¡Gracias Opiu!

Publicado el Miércoles, 20 Septiembre, 2006 - 21:28 en ,

El antes y el después. Como nos cuidan las marcas

En esta imagen podemos ver de un modo bastante gráfico por donde van los tiros de esta entrada: el modo en el que las marcas tienden -equívocamente- a preocuparse bastante más de sus posibles compradores que de fidelizar a los ya existentes.

Este problema no es exclusivo del sector fotográfico y por supuesto menos aún de una marca en concreto. Hoy en día, cuando compramos prácticamente cualquier producto (desde un reproductor de mp3 hasta un coche) nos encontramos con que toda la maquinaria que se había desplegado para inducirnos a su compra: cuidados catálogos, originales anuncios, estupendas páginas web… todo, se esfuma para transformarse en el tacañerío más absoluto personalizado de forma universal por un triste y aburrido manual de instrucciones. No importa si has gastado 1.000 euros o 3.000; junto a tu preciado objeto de deseo encontrarás un puñado de hojas en blanco y negro, mal grapadas en ocasiones, y que incitan a todo menos a profundizar en sus entrañas para alcanzar el conocimiento absoluto sobre su modo de uso.

Fidelización del cliente, ese gran desconocido. ¿Tan alto sería el coste de hacer algo bastante más decente? Yo creo que no. Algunas como Canon tienen amagos de cambiar este asunto mediante iniciativas como el desconocido CPS (Canon Professional Services) pero, como su nombre indica, van dirigidas al sector profesional y tampoco son la panacea.

¡Señores! ¡Que estamos en el siglo XXI!

(Vía Markarina)

Publicado el Domingo, 3 Septiembre, 2006 - 12:57 en ,

Fotógrafo de prensa le cuela fotomontaje a EFE y El País

Una de las máximas de la deontología periodística es que las fotos son documentos, y hay que tener mucho cuidado al manipularlas. Como norma general en medios que se consideren minimamente serios, está prohibida toda manipulación de las fotografías que no sea estrictamente técnica (edición periodística, eliminación de defectos de revelado o de transmisión) o esté destinada a preservar la identidad de menores o personas expresa o potencialmente amenazadas. Ni siquiera se puede invertir una imagen con el propósito de que la cara de la persona fotografiada dirija su vista a la información a la que acompaña.

Pues bien, hace unas semanas Raúl Sánchez Quiles, un lector canario de El País aficionado a la fotografía avisó al periódico de que una fotografía suministrada por la agencia Efe y publicada por ellos había sido trucada. Horas más tarde, llegando ya el asunto a oídas de Efe, esta envió la imagen original acompañada por la poca satisfactoria nota de: “Esta foto sustituye a la transmitida el pasado sábado con la referencia AV03 y que ha sido previamente anulada a todos los efectos”.

Como podréis suponer, el asunto ha terminado con El País disculpándose por el asunto a Efe despidiendo al fotógrafo. y a mi mismo preguntándome lo siguiente: ¿Lo han despido por haber retocado una imagen o por haberlo hecho tan francamente mal?

Bromas y cursos sobre perspectiva aparte, todo este tema no hace sino recordarnos dos cosas: lo rápido que tendemos a aceptar lo que nos muestran los medios informativos, y lo fácil que es realizar retoques que adulteren la cualidad documental de una imagen. En este caso era algo evidente pero, ¿cuantas imágenes nos cuelan por buenas que no lo son?

(Vía Barrapunto)

Publicado el Jueves, 27 Abril, 2006 - 18:01 en ,

Los Tiempos Cambian

Toniet me ha pasado el enlace de este artículo en el que se habla sobre el panorama de la fotografía, es decir: disminución del número de fotos reveladas, disminución de los beneficios por foto para los laboratorios, y principio del fin de las compactas digitales en favor de los móviles con cámara integrada (y mp3 añado yo).

Desde mi humilde opinión, los dos primeros puntos son incuestionables si bien creo que no es algo inevitable. Hay que reinventarse y si los consumidores no quieren tener sus fotos en papel habrá que incentivarlos con algo más que el precio pues, precisamente en precio, no se puede competir:

Coste de la impresión al tamaño que sea -grande o pequeño-… x céntimos Coste de verlas a gran tamaño en el ordenador o el televisor de la casa… 0 €

¿Soluciones? Si las tuviera probablemente estaría forrándome por ahí, pero de partida servicios como la impresión de álbumes digitales tienen buena pinta.

Por último, respecto al tema de la muerte anunciada de las compactas digitales, matizaría que probablemente se produzca de forma paulatina acabando primero con la gama baja y más tarde con la gama media. Las de gama alta no tienen por lo que preocuparse y de las réflex digitales no hace falta ni que hable.

Publicado el Jueves, 30 Marzo, 2006 - 13:06 en ,

En Zona de Guerra

Si ha habido un punto en común entre las conferencias de Ramón Masats, Díaz Burgos y Ricky Dávila, ha sido respecto a esa realidad ineludible de que tanto en España como en el resto de países desarrollados, tomar fotos a desconocidos se ha convertido en una auténtica misión imposible. Citando palabras de Dávila, “En mi barrio, en cuanto saco la cámara, me llueven amenazas y todos los gabinetes de abogados del mundo. Vamos, ¡a la cárcel fijo!”.

Es curioso que hablando sobre las fotografías de “Cochabamba, bajo el peso de la ley 1.008” que Ricky tomó en Bolivia, este afirme que allí, en una cárcel con un capo como única protección (nada de guardias ni policía), se sintiese más libre y cómodo haciendo su trabajo que en una calle cualquiera de nuestro país. Solo tuvo un problema y es que “Todos los días me desaparecían cosas. Unos me las robaban por detrás mientras que el capo, para hacer muestra de su autoridad, me las devolvía por delante dándome un cocotazo”. Anécdotas como estás están muy bien pero realmente basta con salir a la calle para darse cuenta de la reticencia, del miedo casi mortal, que parece tener todo el mundo a que les tomen fotos. Desconozco el verdadero motivo de este exceso de celo por la privacidad ni de donde surge. Lo que sí sé es que cada vez hay que echarle más narices al asunto.

Con todo esto, la máxima de “Haz la foto y luego pregunta” está más vigente que nunca. Para empezar porque casi nunca te darán permiso de primeras, y para continuar porque aunque te lo den, es muy probable que la magia del momento se haya roto con tu intervención, evaporándose todo rastro de espontaneidad. Como digo, haz la foto y luego plantéate las opciones: poner tu mejor sonrisa y aguantar el chaparrón, o salir corriendo como el que no quiere la cosa. “¿Qué? ¿Cómo? ¿Una foto? ¿Qué foto?”.

Publicado el Jueves, 10 Noviembre, 2005 - 16:42 en

Cuidado con lo que Haces

El otro día mientras repasaba los cientos de papeles inútiles que venían con mi nuevo trípode manfrotto me encontré con esta sobrecogedora señal de advertencia y su correspondiente texto… “No ponga sobre el trípode más peso del máximo indicado”. Como os podréis imaginar, quedé absolutamente desolado al descubrir que los 150 € que me había gastado no me permitirían sentarme sobre él. Adiós a disfrutar del paisaje desde una posición más elevada, adiós a utilizarlo en los conciertos para poder ver por encima de las cabezas, y por supuesto lo que todos estáis pensado: adiós a utilizarlo de picadero con la novia.

En fin, creo que podríamos evitar en gran medida la deforestación de nuestros bosques si los fabricantes desistiesen en su empeño por advertirnos sobre todo lo que NO debemos hacer y enseñarnos sobre como demonios se hace lo que SI podemos. Inevitablemente, la solución a este problema pasa por empezar a diseñar cosas más sencillas e intuitivas. Ya no en fotografía sino en cualquier aparato o sistema de nuestros días, la mera necesidad de echar mano de un manual, no es sino síntoma de que la cosa no está tan bien pensada como podría. Llama la atención el que mi iMac (y todo lo que fabrica Apple en general) apenas necesite manuales, mientras que otras cosas sumamente más sencillas como un puñetero móvil, traigan la biblia en verso y las más surrealistas combinaciones de menús.

El problema con la fotografía réflex es que arrastramos un montón de conceptos y diseños que pertenecen directamente al siglo pasado, y con los que habría que romper de raíz. Solo así podría diseñarse una réflex digital que resultase tan simple de utilizar como algunas compactas sin renunciar a nada. En el apartado teórico tenemos cosas como la profundidad de campo, la relación de abertura del diafragma, o la sensibilidad ISO… conceptos simples una vez comprendidos pero difíciles de asimilar para un recién llegado. En el técnico vemos cámaras con mil botones e indicadores (algunas veces incluso redundantes), objetivos con estabilizador que detectan nuestros movimientos pero a los que a nadie se la ha ocurrido utilizar para avisarnos de si la foto que vamos a tomar estará o no movida… Mil cosas y poca voluntad para todo lo que no sea continuar la carrera de los megapíxeles.

¿Habrá que esperar a que Apple se lance también a fabricar cámaras digitales? Espero que no, pero está claro que son de los pocos que han demostrado ser siempre capaces de empezar desde cero con todo lo bueno -y a corto plazo también malo- que implica.

Publicado el Jueves, 3 Noviembre, 2005 - 17:10 en

Premiando la Fatalidad

Hace algunos meses, mientras observaba las fotografías ganadoras del prestigioso World Press Photo, un solo pensamiento acudió a mi cabeza: “Para que un fotoperiodista sea reconocido ha de retratar la fatalidad”. Prueba de ello es que viendo las mejores fotos de los últimos 50 años lo que encontramos no es sino un recorrido por la historia más sombría de la humanidad. Guerra, pobreza, racismo, tragedia, enfermedad… temas que nunca pasan de moda y que pos más que nos pese siempre estarán de actualidad.

Esto no es una crítica al fotoperiodismo, es una crítica a mi mismo, a todos vosotros, a la humanidad. Somos lo que somos, y parece que siempre seguiremos siéndolo. El llanto desgarrado de una madre que acaba de perder a su hijo siempre venderá más periódicos que la sonrisa de ese mismo niño jugando días antes en un parque… pero como digo, lo trágico no es que se comercie que ese sufrimiento, lo verdaderamente trágico es el sufrimiento en sí.

Estoy convencido de que el deseo más profundo de todo fotoperiodista es la denuncia, el intento de cambiar lo que ve a través de su objetivo, de que con sus fotografías la gente pueda algún día llegar a entender el verdadero significado de palabras como “guerra”, “pobreza”, “racismo”, “tragedia”, y “enfermedad” entre muchas otras. Ojala algún día, seamos capaces de entender cosas tan simples como lo que cuesta cada gota de petróleo cuando llenamos el depósito de nuestro coche, cada dólar o euro que se destina a un misil y no a un fin social, cada vida de cada hombre o mujer que muere mientras nosotros paseamos al perro. Ojala algún día certámenes como World Press Photo puedan ser un canto a nuestros logros y no a nuestros fracasos.

El próximo 1 de Octubre se abrirán las bases para participar en la edición de 2006. No creo que haya que ser ningún adivino para adelantar que Katrina y el lamentable espectáculo que está dando la administración Bush con este asunto propiciarán una nueva foto ganadora.

Publicado el Lunes, 5 Septiembre, 2005 - 18:19 en

¡Malditos Renacuajos!

Malditos Renacuajos!

El pasado 27 de Marzo se hizo público el fallo del concurso fotográfico organizado por la UNEP (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). El nivel ha estado bien alto pese a seguir por detrás de otros concursos como el de Wildlife, pero en cualquier caso hay una duda que recorre mi mente desde hace algún tiempo: ¿De donde sacan los conocimientos y el DINERO los participantes de las categorías infantiles? ¿Son pequeños Mozart que componen sus primeras fotografías a la edad de 8 años? ¿O es que SON HIJOS de fotógrafos profesionales que les dicen… “mira hijo, dale a este botón cuando yo te diga”?

Por que vamos, me cuesta creer (incrédulo que es uno) que Nicholas Cancalosi Dean aún no habiendo cumplido los 10 años ya vaya fotografiando serpientes cascabel con una Canon EOS 1Ds y un 100-400mm IS. El fue uno de los ganadores del Wildlife del año pasado.

Igualmente buenos y bien equipados son los participantes menores de 14 años del certamen de UNEP. Echad un vistazo a los ganadores y las menciones de honor. Veréis que algunas si cuadran, pero otras son tremendamente sospechos… digooo, sorprendentes. Que se vayan preparando los fotógrafos de National Geographic por que con niños como estos (que lo mismo te hacen una megafoto en mitad del amazonas que bajo el mar) van a ir a las filas del paro. ¡En fin! Que se le va a hacer ;)

Publicado el Martes, 19 Abril, 2005 - 14:00 en

Mi PRÓXIMA Cámara Digital

Cuando hace cosa de 6 meses decidí pasarme a la Canon EOS 20D después de una más que satisfactoria relación con mi 300D, hubo una cosa en particular que tenía bien claro: la cámara que me comprase no podía “quedárseme pequeña” en breve… tendría que mantenerme contento durante al menos tres o cuatro años, pasados los cuales ya me plantearía dejarla de segundo cuerpo y hacer una nueva compra. Recordando esto, hoy me he puesto a pensar en qué clase de cosas espero de esa futura cámara digital, y aquí tenéis una lista aproximada:

  • La marca, para que no hubiese peleas, podría decir que fuese una nueva compañía que surgiese de la fusión de Canon y Nikon, pero eso acabaría en gran medida con la competencia. Sin ella, los que saldríamos perjudicados seríamos los consumidores, así que nada, me tiro al río y digo que fuese Canon, que para algo me he dejado los ahorros en objetivos de la serie L.
  • El sensor sería CMOS, a menos que otros tipos como CCD, Foveon o similares demuestren finalmente ser más válidos. Lo que sí está claro es que además de lo clásico -los megapixels de los que hablo en el siguiente punto-, el sensor tendría que ofrecer un nivel de ruido prácticamente inexistente incluso a altas sensibilidades (lo que permitiría ofrecer una sensibilidad ISO por encima de 3200 con la calidad de las actuales 800) y estar absolutamente libre de problemas de banding, halos, etc… Sería de tamaño completo de 36 x 24mm y trabajaría en todo momento con una profundidad de color de 16 bits por canal (48 bits). Además, como adolphoto de Fotopopular me ha recordado, tendría que llevar implementado algún sistema por el cual estuviese a salvo del polvo (o que fuese auto-limpiable): tal vez algo tan sencillo como encontrarse en una zona estanco separada de la montura del objetivo.
  • En cuanto al discutido tema de los megapixels considero que son importantes pero no lo más. Con unos 16 o 20 vamos a conformarnos de momento, al menos hasta que las ópticas se pongan a la altura (y no generen imágenes borrosas de tremenda resolución), la electrónica de la cámara sea capaz de procesar el caudal de información instantáneamente, y las tarjetas de memoria dispongan de terabytes y no de gigabytes. Como digo, nos conformaremos por ejemplo con 16, que nos da una capacidad de reencuadre interesante y la seguridad de que podremos sacar nuestras fotos a tamaño fachada de edificio.
  • El sistema de enfoque automático tiene que ser rápido y preciso, con 45 puntos AF con selección guiada por el ojo a ser posible y que se comporte excepcionalmente tanto en modo Foto a Foto como AF Servo (seguimiento del sujeto). Ah, y por supuesto, nada de backfocus o frontfocus… el calibrado sería perfecto.
  • El procesador no puede ser menos, y no solo tendría que ser capaz de que todas las funciones de la cámara reaccionasen de forma instantánea (encendido, cambios de modo, visualización…), si no que además tendría que permitirnos disparar a una velocidad de unos 10 fps y disponer de un buffer como dios manda que pueda almacenar no menos de 40 o 50 fotos en RAW.
  • El cuerpo también es algo peliagudo. Están los que prefieren las cosas pequeñas y ligeras, pero yo personalmente elegiría un diseño similar al de la Canon EOS 1Ds Mark II, fabricada con aleación de magnesio, resistente al polvo y al agua gracias a que está sellada en las uniones de las partes móviles, y con controles duplicados para trabajar cómodos disparando tanto en el horizontal como vertical sin la necesidad de accesorios adicionales. La empuñadura, revestida en goma para aumentar nuestro confort.
  • La pantalla es una de las cosas que más tendrían que perfeccionar. Mayor tamaño y resolución, mejor fidelidad color y brillo, equipada con un revestimiento anti-reflejos que la haga eficaz aún a plena luz del sol, etc. También permitirá prescindir del visor para encuadrar, siendo útil especialmente disparando en ángulos o posturas complicadas (para ello una posible solución sería el prescindir de obturador siendo su función emulada por software, lo que reduciría el ruido y vibraciones, permitiría velocidades de obturación inferiores a 1/8000 y reduciría los costes).
  • La batería, por supuesto, que sea de las nuevas diseñadas por Toshiba, con un tiempo de recarga ínfimo y una larga durabilidad. Y de paso, la tarjeta de memoria bien podria ser una futura Sandisk Extreme que gracias a la tecnología de Grabación Perpendicular de Hitachi cuente con una capacidad y velocidad a la altura de nuestra cámara.
  • Para terminar, otras características que serían de agradecer son: Conectividad Wi-Fi (o el estandar del momento) de serie… tanto para poder almacenar nuestras tomas directamente en un ordenador, como para poderla controlar remotamente. Sistemas de medición, flash y demás también a la altura del conjunto. Absoluta libertad de configuración… desde los parámetros tradicionales a otros no tanto que nos permitan hacer cosas como elegir la velocidad de intervalo de la ráfaga, retirar el filtro IR del sensor con tan solo seleccionarlo en el menú, etc. Compatibilidad con todos los objetivos y principales accesorios de su marca. Y por supuesto, un precio ajustado entre los 1400 y 1900 €, nunca más.

¿Alguien tiene alguna sugerencia? Por pedir que no sea.

Publicado el Lunes, 18 Abril, 2005 - 14:00 en
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